¿Está reñido el ejercicio aeróbico con el crecimiento muscular?


Mucha gente piensa que el ejercicio aeróbico está reñido con el aumento de masa muscular, y es que desde siempre ha existido la creencia de que en épocas de crecimiento no es nada bueno correr o practicar cualquier actividad que implique una quema extra de energía.
A pesar de todo seguimos escuchando afirmaciones como que la práctica de ejercicio aeróbico acabará por consumir nuestros músculos y transformarlos en energía, o que es una forma de retrasar el crecimiento y desgastar más el músculo. Todas estas afirmaciones son meros mitos que vamos a desmentir, pues la práctica de ejercicio aeróbico es fundamental para conseguir una musculatura de calidad.


La principal característica del ejercicio aeróbico es su capacidad para ayudarnos a quemar calorías y perder grasas del cuerpo, lo que conlleva la eliminación de materia grasa acumulada en nuestros tejidos que evita la formación de unas fibras limpias y perfectas. Es cierto que al quemar grasa el volumen general es menor, pero la calidad de los músculos es mayor, pues serán más duros y fuertes.


Mucha gente piensa que practicando ejercicio aeróbico se quema el músculo con lo que éste se ve reducido y se frena su crecimiento. Esto no es para nada cierto, y es que lo que sucede es que eliminamos la grasa que rodea las fibras musculares. Conseguimos por lo tanto un músculo más compacto y de mejor calidad, libre de grasa, y más bonito a la vista. Además, será un músculo que aguantará más el esfuerzo.

No hay que olvidar que con el ejercicio aeróbico trabajamos también la resistencia, algo que nos va a venir muy bien para poder afrontar sesiones duras de entrenamiento, pues cuanta mayor capacidad de aguante tengamos mucho mejor a la hora de obtener resultados.
A todo esto hay que sumar el efecto acelerador del metabolismo que tiene el ejercicio aeróbico, y es que con él conseguimos aumentar y mejorar la circulación y el riego sanguíneo, algo que nos vendrá muy bien a la hora de levantar pesas, y es que los músculos estarán perfectamente oxigenados obteniendo más nutrientes y aguantando más la presión del ejercicio, con una respuesta mayor de acción.

Sí que es cierto que al eliminar muchas más reservas de grasa del organismo que si no practicamos ejercicio aeróbico, podemos tener una falta de energía que el cuerpo obtiene a partir de la grasa. Es por esto que tenemos que aumentar la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono de fácil asimilación, como son los cereales y pastas integrales, que nos darán un aporte rápido de energía de cara al entrenamiento.

A pesar de todo, combinar el ejercicio aeróbico con el levantamiento de pesas es la mejor forma de conseguir unos músculos de calidad, compactos y bien formados. Algo que se verá reflejado en nuestro físico y en la capacidad de aguante que será mayor.

Desde siempre han existido los partidarios de los ejercicios aeróbicos para acabar con los kilos de más en contra de aquellos que han defendido los ejercicios con pesas para mantener el peso. Vamos a presentar las ventajas de practicar ambas modalidades deportivas, y es que las dos opciones son igual de buenas a la hora de llevar a cabo ejercicio.

Practicar deporte aeróbico tiene muchos beneficios para nuestra salud, y es que nuestro sistema cardiovascular funcionará mejor y se verá más fortalecido, así como nuestro sistema respiratorio y nuestro metabolismo en general que estará activo aumentando así las quema de calorías. Desde siempre ha sido una solución recomendada para perder peso de forma saludable, pero los ejercicios con pesas también son otra buena opción.

Los ejercicios aeróbicos consisten básicamente en la quema de calorías derivada de un esfuerzo concreto en el que nuestro organismo experimenta un estado de agitación en el que el metabolismo ser acelera y por lo tanto necesitamos más energía para poder garantizar la demanda extra de riego sanguíneo que nuestro cuerpo necesita. Es un estado que dura lo que dura el ejercicio y unas pocas horas después hasta que nuestro cuerpo se recupera.

Los ejercicios con pesas, por el contrario, consisten en el levantamiento continuado de un peso mediante un movimiento constante que supone para nuestro organismo un aporte extra de energía que será quemada para llevar a cabo ese ejercicio. Es decir, con el entrenamiento con pesos nuestro organismo quema calorías a la vez que ejercitamos nuestros músculos y los hacemos más fuertes y grandes.

Con el entrenamiento con pesas nuestro metabolismo se activa al igual que con el entrenamiento aeróbico, pero al ejercitar los músculos y hacerlos crecer, éstos necesitan un aporte extra de energía a lo largo del día, por lo que nuestro organismo se mantiene activo durante más tiempo. Esta actividad una vez hayamos acabado de entrenar, hará que gastemos energía aún estando en reposo, con lo que el consumo calórico es constante.

Con el entrenamiento aeróbico ejercitamos nuestro sistema cardiovascular y nuestro sistema respiratorio. Con los ejercicios con peso conseguimos una musculatura más fuerte, tonificada y joven. Además, obtendremos más potencia, estabilidad muscular y articular, así como un mayor equilibrio corporal.

Es aconsejable alternar los dos tipos de entrenamiento, y es que ambos son complementarios para que nuestro cuerpo se encuentre en plena forma. Con la realización de rutinas mixtas estaremos quemando calorías a la vez que alteramos nuestra rutina y no caemos en la monotonía.

Fuente: Vitónica.

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